Satélites
Estos grandes ejes arrojaban otros, satelitales, pero no por eso menos importantes. Cuestiones propias de la región, imposibles de no abordar desde las muchas miradas que el proyecto convocaba.
Siendo el río la columna vertebral del proyecto, el agua resulta una de las cuestiones obvias que se desprenden del proyecto. El acuífero guaraní, con más de un millón de kilómetros cuadrados, es uno de los reservorios de agua más importantes del mundo; esto, sumado a las represas hidroeléctricas que se asientan sobre el Paraná y el proyecto Hidrovía Paraná-Paraguay hacen de este punto, uno de los más relevantes y resulta el correlato de una problemática que pasa a estar en uno de los primeros lugares en cuanto a preocupaciones, discusiones y polémicas.
Alrededor del río, también, la historia ha registrado encuentros y desencuentros: diversas culturas conviviendo, chocando, encontrándose, desencontrándose. Desde guerras que no ha registrado la historia (la convivencia entre diferentes etnias era muchas veces violenta, aunque también el comercio abrió brechas de intercambio pacífico) hasta la llegada de la colonización española y misionera, el río fue testigo de estos encuentros. La región es asiento de varias culturas indígenas con sus respectivas lenguas (o los vestigios que quedan de ellas), colonias de inmigrantes (con sus otras tantas lenguas) y la población que se identifica con el castellano como lengua materna.
La experiencia de la vida en relación con el río ha arrojado una cantidad considerable de narración oral y de literatura, además de música. Estos pequeños satélites acompañarían también toda la expedición.
Miradas/Saberes/Artes/Oficios
Los invitados a convertirse en expedicionarios fueron seleccionados según criterios que se emparentan de manera directa con los ejes antes descritos, pero como dice Graciela Silvestri, no sólo por las características de sus trabajos o sus prácticas sino por la capacidad de estar abiertos a situaciones inéditas, o como bien lo dice ella: “el manual del buen tripulante se inicia con la capacidad de escuchar”. A los participantes y becarios también fueron sumándose invitados de Aula Río, entidad que colaboró con el proyecto.
Los expedicionarios no sólo dialogarían según sus prácticas sino también habría un intercambio intergeneracional. Muchos de ellos ya habían hecho algún viaje en barco, otros jamás. Las primeras comunicaciones e intercambios se empezaron a dar internet mediante. Circulaban correos, comentarios, libros e imágenes. El encuentro cara a cara se daría recién puestos en situación de expedición.
Abordo
He esbozado aquí cuestiones que a mi parecer fueron fundamentales y que grafican de manera somera la complejidad de esta empresa.
1. Problemas técnicos
La crudeza de la experiencia empezó a sentirme muy pronto. Ni bien pisamos Buenos Aires supimos que el barco no había llegado.
Se hablaba de problemas con el barco mismo; se empiezan a hacer patentes las diferencias entre coyunturas nacionales: las informalidades con respecto a las leyes, la autoridad inflexible, las tratativas bilaterales. Una maquinaria difícil de entender desde el lado que nos ha tocado estar.
Un barco paraguayo —de características dantescas- en aguas argentinas es, a los ojos de la generalidad, sospechoso. Paraguay posee esa pátina oscura que le ha dado los múltiples casos de corrupción (en todo nivel), sus gobiernos, su clase política, una ley que no controla; en suma, la historia de su infamia. Este caso no desdecía el prejuicio, lo confirmaba. La realidad superaba cualquier debate.
2. Eco
En el impuesto trayecto que tuvimos que hacer desde San Pedro a Rosario por vía terrestre, atravesamos ese otro río casi mar que son las plantaciones de soja.
Es en el mismo trayecto, en tránsito, que empiezan ya las primeras discusiones sobre la pertinencia de la soja, sus implicancias observadas desde los más insólitos lugares: puntos de vista negativos y positivos, luchas teñidas de intereses económicos y políticos, posiciones. No tardan en aparecer argumentaciones basadas en estudios sobre la soja transgénica, el tema de Monsanto, el glifosato, la depredación, las fumigaciones, las muertes.
Los argentinos han vivido de cerca la escisión que significó el famoso conflicto del campo y las retenciones. Se empieza a problematizar el tema porque los ánimos se crispan bastante cuando aparecen las alineaciones pro gobierno o contra él.
Una vez embarcados, muchas serán las discusiones que girarán en torno a la Hidrovía Paraná-Paraguay. Especialistas y no tanto, hacemos comparecer en las discusiones las más variadas aristas: el cambio en el régimen hidrológico del sistema de ríos y sus humedales, las crecidas y las sequías, el Pantanal y su posible deterioro a causa de acciones irreversibles, las consecuencias en las comunidades y los intereses por parte de los grandes productores sobre este emprendimiento. Se imbrican dos cuestiones: ecología y economía, cuya raíz idéntica revela más desacuerdos que acuerdos.
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