Museum of Latin American Art ,
14/05/1999 - 12/09/1999
Long Beach, CA, USA
Catálogo de la Exposición
por LatinArt.com
El estilo y las composiciones de Chávez cambian radicalmente a mediados de la década de 1980 en otra serie de pinturas, Mitologías del futuro (1986-1988). Aquí, él crea oscuras y monocromáticas pinturas en las cuales peculiares, aplanadas y blancas figuras desnudas flotan contra fondos negro o gris de muerte. Ellas están entremezcladas con otras extrañas bestias y monstruos. Las formas son muy "boschianas" en su efecto, pero el lirismo de su arreglo (y el agregado de colores más brillantes conforme la serie progresa) producen composiciones bastante atractivas, aunque muy peculiares. Estrafalarias figuras desnudas están sueltas, aparentemente dispuestas al azar, en un relativo vacío sin características distintivas. Equipadas solamente con instrumentos parecidos a armas, algunas dejadas solas, mientras otras parecen estar fundidas sexualmente. La oscura atmósfera, sin ninguna indicación de lugar ni ambiente, no tiene tiempo u orden, y todas las pinturas en esta serie evocan el caos final de la eternidad, y revelan el horrible vacío, y el yermo y desamparado ambiente creado por Bosch en la pintura del "Infierno" de El Jardín de los Deleites Terrenales, o en las de Bruegel, La Caída de los Ángeles Rebeldes, y El Triunfo de la Muerte.
En 1991, Chávez pinta El Otro Ekeko. Este tema es distintivamente peruano, y proclama la identidad peruana de Chávez y su reconocimiento a la universalidad sin tiempo y vitalidad de los mitos de su tierra nativa. Ekeko es un dios doméstico de buena fortuna y prosperidad entre los indios peruanos de la región montañosa. Tradicionalmente, es representado por figuras pequeñas coma dijes de un hombre panzón cubierto con una plétora de objetos caseros, ornamentos, y otros pequeños adminículos que tienen un significado especial para un determinado individuo a familia. Las imágenes de Ekeko irradian buena suerte, prosperidad, felicidad, y buena voluntad. El culto de Ekeko data de mucho antes de la Conquista, y ha sido asociado con cosas en miniatura. Estas pequeñas imágenes, desde tiempo inmemorial, siempre ocuparon un lugar de honor en todas las casas de los indios, y retienen su popularidad hasta hay en día. Las figuras son frecuentemente usadas coma amuletos y dijes y están especialmente conectadas con las ferias anuales llamadas "Alacitas" o mercados de miniaturas, celebrados en La Paz, Cochabamba, Bruno, y Puno. Estos objetos son muy buscados por los nativos peruanos, especialmente por las mujeres, que compran casas y alfarería en miniatura para asegurarse de que ellas obtendrán un marido y una casa propia.
El Otro Ekeko de Chávez difiere radicalmente de los acostumbrados por su monumentalidad, y por estar densamente cargado con figuras humanas, enanos, vacas, cerdos, pájaros, ojos, y otros objetos. Su Ekeko además se aleja de la tradición al ser representado salazmente, y a las claras se ve que es también una imagen de la fertilidad, y no simplemente un dije de buena fortuna.
Otro llamativo tema peruano es el monumental homenaje a la papa de Chávez, La Procesión de la Papa (1995). La papa, ahora uno de los vegetales más cultivados, comidos y usados en el mundo, es nativa de los Andes peruanos. Fue descubierta y cultivada por inmigrantes a América del Sur hace unos 8.000 años atrás, mucho antes que la gente fuera dominada ya sea por los Incas en 1470, o después por la Conquista española en 1532. A los conquistadores se les atribuye el haberla introducido en España, y de allí a toda Europa. Se cree que fue traída a América del Norte por los colonos europeos alrededor del 1600.
|